ANNP Puerto Nariño - Amazonas - Era un día tranquilo como lo suele ser en este paradisíaco municipio amazonense, acariciado por las aguas del rió Loreto yaco, cuando a la estación de policía llegó el requerimiento de trasladar con urgencia, a una joven mujer Ticuna de la comunidad indígena de San Francisco, la cual estaba próxima a dar a luz y su condición para el alumbramiento ameritaba atención hospitalaria especializada.
Ante la particular situación de emergencia y debido a que el bote ambulancia del municipio se encontraba distante atendiendo otro situación similar, el comandante de policía de la localidad, dispuso el bote de la institución y el patrullero Daniel Campusano conductor del mismo, quien timón en mano se aprestó a transportar a la paciente y una enfermera hasta la ciudad de Leticia, para que la futura madre recibiera los servicios médicos necesarios.
A 30 minutos de navegar sobre las aguas del rió Amazonas el alumbramiento se hizo inminente, lo que obligó al profesional de policía a llevar la embarcación a puerto seguro en la ribera del imponente rió – mar, donde luego de soltar el timonel, se aprestó a hacer las veces de "partero" para atender a la madre y él bebe que ya estaban en camino.
Con el nerviosismo y entusiasmo propios que caracterizan este tipo de situaciones en condiciones tan particulares; pero con la certeza de ser ese policía que siempre está ahí, donde Dios lo envía y el ciudadano lo necesita; el joven patrullero Campuzano acondicionó con los chalecos salvavidas, una improvisada silla de parto en la embarcación, en la cual tuvo lugar la singular llegada al mundo del pequeño David.
Luego de cortar el cordón umbilical que unía a la bebe a las entrañas de la madre, y al asegurarse de que la condición de los dos pacientes eran estables, retomó su rol de boga y con la enorme satisfacción del deber cumplido, encendió el motor y viró de regreso a Puerto Nariño en un recorrido lleno de paz y tranquilidad, donde el vaivén de las aguas de amazonas y el gagueo de la pequeña que se alimentaba del seno de la madre, hicieron que en el ambiente se escuchara una voz que desde lo profundo del corazón del patrullero exclamara al sublíme Creador la frase… "Por la gracia de DIOS soy Policía"



